Taller Escritos bahá’ís sobre economía

INTRODUCCIÓN

No cabe duda de que la economía constituye una de las cuestiones más abrumadores e importantes de nuestro tiempo. Ya sea en el plano personal o nacional, todos procuran resolver sus problemas económicos. La situación económica del mundo se halla sumida actualmente en un estado de confusión al que la humanidad procura darle salida. Sin embargo, no parece que haya solución a la vista excepto si repasamos los supuestos y pautas fundamentales del actual sistema económico e intentamos reemplazarlos. Debemos tener en cuenta que el actual sistema económico es un subproducto de un orden moribundo. Muere debido a la gran distancia que separa el avance económico realizado y el avance espiritual, y también debido a la exclusión de los valores espirituales y humanos en la formulación de las teorías económicas. El presente sistema económico es un sistema inane. Pese a que las economías se han vuelto más interdependientes debido a los avances técnicos y al flujo de información, los corazones de las personas se hallan profundamente separados.

Como bahá’ís, contamos con las garantías que ofrece Bahá’u’lláh en el sentido de que el Orden Mundial ha de comportar un nuevo sistema económico con cimientos arraigados en el corazón de las personas. Sin embargo, hasta que ello suceda, es esencial que ahondemos en nuestra comprensión y conocimiento de los Escritos sobre el tema. Sabemos que en la actualidad no existe el «sistema económico bahá’í» como tal, pero contamos con directrices suficientes en los Escritos como para orientar a los futuros economistas y permitir que la Casa Universal de Justicia llegue a formularlo. Mientras tanto, necesitamos examinar el actual sistema económico a la luz de dichas directrices. Al hacerlo debe ponerse gran cuidado en no perderse en discusiones de detalles o tecnicismos sobre cuestiones económicas. Debemos centrarnos en la visión panorámica. El campo económico es enorme y tradicionalmente escenario de enconadas y dilatadas discusiones en las que no caben conclusiones definidas. Evitar estos errores es importante.

Debe ponerse de manifiesto que el objetivo de estos materiales no es el de desacreditar el pensamiento económico o a los economistas del pasado y del presente. Antes bien, podemos apreciar la ardua labor invertida en formular las teorías económicas que han contribuido al actual sistema. En la mayor medida de sus facultades, han procurado resolver los problemas de un mundo cambiante. Su fracaso es el fracaso de la humanidad en reconocer las necesidades y destino espiritual del mundo. Sus soluciones a los problemas económicos carecían de la guía divina y por tanto estaban condenadas a fracasar.

NOTA. Este material fue escrito en base al estilo de los cursos del Instituto Ruhi, con preguntas al final de cada sección, pero debido a la limitación de espacio del formato, las preguntas fueron eliminadas. Para ver el curso completo, puede visitar la página de Recursos de mi sitio web en www.badishams.com

Los materiales aquí incluidos se distribuyen en cuatro grandes apartados:

Primera parte: donde se aborda el estudio de los Escritos sobre la naturaleza de los problemas económicos y sus soluciones. Dicho estudio ayudará a crear el marco que ha de guiarnos a lo largo del resto de los materiales

Segunda parte: aquí se subraya el papel de los valores espirituales, esenciales para visualizar la «economía divina».

Tercera parte: en estas páginas la atención se concentra en principios específicos de economía contenidos en los Escritos.

Cuarta parte: esta sección se centra en la visión que Bahá’u’lláh ofrece de la futura Mancomunidad Mundial.

PRIMERA PARTE

‘Abdu’l-Bahá resume el estado de nuestros asuntos mundiales al tiempo que explica la naturaleza de problemas:

“Aunque el cuerpo social es una familia, sin embargo, debido a una falta de relaciones armoniosas, algunos miembros viven en comodidad y otros en la miseria; algunos están satisfechos y otros están hambrientos, algunos visten costosas prendas y muchas familias están carentes de alimentos y casa. ¿Por qué? Porque en esta familia falta la justa reciprocidad y armonía. Esta familia no está bien organizada. No está viviendo bajo una ley perfecta. Todas las leyes que nos gobiernan no aseguran la felicidad. Ellas no proveen el bienestar. Por esto debe dictarse una ley para esta familia, por medio de la cual todos sus miembros deben gozar de un igual bienestar y felicidad”.  ‘Abdu’l-Bahá:  Fundamentos de unidad mundial, pp. 42-43; y Star of the West, Vol. XIII, p. 227–228.

 “Un sinfín de planes económicos de reconstrucción han sido concebidos cuidadosamente y ejecutados meticulosamente. Mas las crisis han sucedido a las crisis, y se ha acelerado consecuentemente la rapidez con la que declina un mundo peligrosamente inestable. Un enorme abismo amenaza con implicar en un desastre común tanto a naciones satisfechas como insatisfechas, democracias y dictaduras, capitalistas y asalariados, europeos y asiáticos, judíos y gentiles, gente blanca y de color.”  -Shoghi Effendi:  El Orden Mundial de Bahá’u’lláh, p.333.

a los países en vías de desarrollo?

 ‘Abdu’l-Bahá explica uno de los problemas que han aparejado graves consecuencias económicas para las naciones del mundo:

La paz es el pretexto, y de día y de noche todos aúnan sus fuerzas para acumular más instrumental de guerra, y para sufragar la empresa sus desdichadas gentes deben sacrificar la mayor parte de cuanto son capaces de ganar con su esfuerzo y sudores. Cuántos miles han debido abandonar su trabajo en las industrias útiles para trabajar día y noche en producir nuevas y más letales armas que han de derramar la sangre con mayor abundancia y como nunca antes…”

“Con cada día inventan una nueva bomba o explosivo, y seguido de esto los gobiernos deben abandonar sus armas obsoletas para iniciar la producción de las nuevas”.-‘Abdu’l-Bahá:  El secreto de la civilización divina p. 74.

Examinemos ahora la visión que ofrece ‘Abdu’l-Bahá de un mundo sin guerras:

“Obsérvese que, de producirse tan feliz coyuntura, ningún gobierno necesitaría acopiar de continuo armas de guerra, ni se sentiría obligado a producir nuevas armas con las que conquistar a la raza humana. Una pequeña fuerza destinada a la seguridad interna, a la corrección de los elementos criminales y pendencieros, a la prevención de disturbios locales, eso sería todo lo preciso, y no más. De esta suerte la población entera se vería, ante todo, liberada del fardo aplastante de los gastos hoy aplicados a destinos militares; y, en segundo lugar, muchísimas personas dejarían de dedicar su tiempo al continuo ingenio de armas de guerra …”-‘Abdu’l-Bahá: El secreto de la civilización divina p. 77-78.

Otro problema, el de la supervivencia del más apto, que se origina en la naturaleza humana, ha sido la cosecha que le ha quedado al hombre desde los tiempos en que llevaba una vida primitiva en las junglas hasta la actualidad. Hoy día lo llamamos “competencia”:

En el mundo de la naturaleza contemplamos los organismos vivos en una incesante lucha por la existencia. En todas partes nos enfrentamos con evidencias de la supervivencia física del más apto. Esto es la mismísima fuente del error y de la falsa interpretación en las opiniones y teorías de los hombres, quienes no se dan cuenta de que el mundo de la naturaleza es inherentemente defectuoso en causa y efecto y que …”   -‘Abdu’l-Bahá:  La promulación de paz universal,  p. 460.  (Alocución pronunciada el 7 de noviembre de 1912 en Washington, D.C.)

       Lo que siguen son las directrices que ‘Abdu’l-Bahá proporciona para superar el problema:

“Esto [la supervivencia del más apto] es la mismísima fuente del error y de la falsa interpretación en las opiniones y teorías de los hombres, quienes no se dan cuenta de que el mundo de la naturaleza es inherentemente defectuoso en causa y efecto y que sus defectos deben ser eliminados mediante la educación”.-‘Abdu’l-Bahá:  La promulgación de la paz universal, p. 407.  (Alocución pronunciada el 7 de noviembre de 1912 en Washington, D.C.)

“En la naturaleza existe la ley de la supervivencia del más apto. Por tanto, cuando el hombre no es educado, de acuerdo con las reglas naturales esta ley le exigirá supremacía. El propósito y objetivo de las escuelas, institutos y universidades es educar al hombre y así rescatarlo y redimirlo de las exigencias y defectos de la naturaleza y despertar en él la capacidad de controlar y adquirir sus bondades”.  ‘Abdu’l-Bahá:  La promulgación de la paz universal, p. 407.

Lo que hace que la «economía divina» sea diferente, comparada con los demás sistemas económicos del mundo, es su forma de abordar la fuente de los problemas económicos y su consiguiente solución. De este modo, se diferencia de todas las teorías y pensamientos económicos del pasado y del presente. ‘Abdu’l-Bahá afirma:

“Los fundamentos de toda condición económica son divinos por naturaleza y están asociados con el mundo del corazón y del espíritu. Esto está completamente explicado en las enseñanzas bahá’ís y sin el conocimiento de sus principios no puede realizarse ninguna mejor del estado económico. Los bahá’ís producirán este adelanto y mejoramiento pero no a través de la sedición o apelando a la fuerza física, no a través de la guerra, sino del bienestar-‘Abdu’l-Bahá:  La promulgación de la paz universal,  p. 277.

Shoghi Effendi explica la afirmación anterior como sigue:

“…“(…) Con la declaración “la solución económica es de naturaleza divina” quiere significarse que sólo la religión, en última instancia, opera en la naturaleza humana un cambio fundamental que le permite ajustar las relaciones económicas de la sociedad. Sólo de esta forma puede el hombre controlar las fuerzas económicas que amenazan con trastocar los cimientos de su existencia, y de este modo afirmar su dominio sobre las fuerzas de la naturaleza.”Shoghi Effendi:  Lights of Guidance, p. 551.  (De una carta escrita en nombre de Shoghi Effendi y dirigida a un creyente, 26 de diciembre de 1935).

 “‘Abdu’l-Bahá … ha dicho: todos los problemas económicos pueden resolverse mediante la aplicación de la Ciencia del Amor de Dios». Es decir: si la Regla y amada de oro… se aplicase de hecho a los problemas económicos del mundo, problemas que si no se resuelven presentan visos de destruirnos a todos, y si el amor de Dios, esa clase de amor que convierte la vida del hogar en dichosa, se utilizase como medida científica para regular nuestros asuntos internacionales y nacionales; para resolver todas la relaciones entre el capital y el trabajo, entre ricos y pobres: para regular la acuñación de moneda y el comercio ¿cabe duda alguna de que los resultados serían mucho más tendentes al bienestar humano que cuanto han producido nuestras actuales políticas?»-Howard Colby Ives:  Portals to Freedom, p. 156.

Bahá’u’lláh explica la Regla de Oro como sigue:

“¡Hoy hijo del ser !

“No atribuyas a ningún alma lo que no quisieras que se atribuyese a ti, ni digas aquello que no haces. Este es mi mandamiento para ti, cúmplelo” -Bahá’u’lláh:  Las Palabras Ocultas, árabe  No. 29.

SEGUNDA PARTE

En la presente sección estudiaremos los Escritos que constituyen la base de la economía divina.

Un rasgo clave de la economía divina que difiere de forma fundamental respecto de las teorías económicas actuales es el reconocimiento de la importancia del avance espiritual de la persona, junto con su progreso material.

“La civilización material ha alcanzado un plano avanzado, pero ahora hay necesidad de establecer la civilización espiritual. La civilización material sola no puede satisfacer, no puede enfrentar las condiciones y demandas del época presente; sus beneficios están confinados al mundo de la materia. No hay limitación para el espíritu del hombre, pues el espíritu en sí mismo es progresivo, y si se establece la civilización divina el espíritu del hombre avanzará”.-‘Abdu’l-Bahá:  La promulgación de la paz universal, p. 116.

“Como hasta ahora la civilización material se ha ido extendiendo, debe promulgarse ya la civilización divina. Hasta que las dos no concuerden, la verdadera felicidad de la humanidad será desconocida. No podrá el hombre alcanzar su más completa realización sólo con el desarrollo intelectual y el poder de la razón, es decir, no podrá alcanzar el progreso logrado por la religión con el mero uso de su intelecto”.-‘Abdu’l-Bahá:  La promulgación de la paz universal, p. 197.

A diferencia de las actuales creencias populares en el sentido de que el avance material aporta felicidad, Bahá’u’lláh nos recuerda:

“ ¡oh hijo del ser!

“No te ocupes de este mundo pues con fuego probamos el oro y con oro probamos a nuestros siervos”.-Bahá’u’lláh:  Las Palabras Ocultas, árabe No. 55.

“¡OH HIJO DEL HOMBRE!

Tú anhelas el oro y Yo deseo liberarte de él. Te consideras rico al poseerlo y Yo reconozco tu riqueza en que te santifiques de él. ¡Por Mi vida! Esto es mi conocimiento y aquello es tu fantasía, ¿cómo puede mi propósito estar de acuerdo con el tuyo? –Ibíd.  No. 56.

“Temed a Dios y guardaos de transgredir los límites de la moderación y ser contados entre los derrochadores”.-Bahá’u’lláh:  Pasajes de los Escritos de Bahá’u’lláh, pp. 283-284.

El error crucial que los economistas cometen consiste en no haber reconocido la naturaleza espiritual del hombre. Por tanto, no es de sorprender que vean al hombre reducido a uno de los factores de la cadena productiva (el trabajo), junto con la tierra y el capital. Sus teorías se han valido de una definición harto limitada del hombre La mayoría de las veces a éste se le representa como un sujeto egoísta y codicioso animado por ninguna otra meta que no sea la de satisfacer sus propias necesidades (consumidor) y despreocupado por el bienestar de los demás. Este punto de vista está sumamente alejado de lo que Dios ha prescrito al hombre. Bahá’u’lláh explica:

“Sublime sería la posición del hombre si se aferrase a la rectitud y a la verdad, y permaneciese firme y constante en la Causa… Suya es la posición más sublime, y su influencia educa al mundo del ser…”  Bahá’u’lláh: Tablas de Bahá’u’lláh, p. 256.

‘Abdu’l-Bahá añade:

“Si … la naturaleza espiritual del alma ha sido fortale­cida hasta el punto de someter bajo su dominio al lado ma­terial, entonces el ser humano se apro­xima a lo Di­vino; su condi­ción humana se glo­rifica y las virtudes de la Asam­blea Ce­lestial se manifiestan en él; irradia la Misericor­dia de Dios, y estimula el progreso es­piri­tual de la humani­dad, por cuanto se convierte en una lámpara que ilumina su ca­mino.”   -‘Abdu’l-Bahá:  Paris Talks, cap. 31.

Lo que sigue son las orientaciones que ofrece ‘Abdu’l-Bahá para ayudar a que las personas logremos nuestra verdadera condición mediante el equilibrio de esfuerzos espirituales y materiales.

“ … Comparta su tiempo con Dios… Dediqué la mitad del día a procurarse el sustento, garantizándose su vida material y un porte digno, y dedique la otra mitad a adquirir las virtudes morales y el servicio ante el umbral de Dios …”  -‘Abdu’l-Bahá:  Cita extraída de la revista en persa Payameh-Bahá’í, No.116 (Francia).

Muchos sistemas económicos recalcan la importancia de la igualdad sin reconocer las desigualdades inherentes a las capacidades humanas; hacen hincapié en la igualdad absoluta antes que en la igualdad de oportunidades.

“La desigualdad social es el resultado inevitable de la desigualdad natural del hombre. Los seres hu­manos son distintos en cuanto a habilidades y por lo tanto deben ser diferentes en su posición social y económica. Los extremos de pobreza y riqueza deben ser, sin embargo, abolidos”. -Shoghi Effendi:  Directrices del Guardián,  p. 49.

“Porque la comunidad necesita al financista, al granjero, al comerciante y al trabajador lo mismo que un ejército debe estar compuesto por el comandante, los oficiales y los soldados. En el tejido social cada uno en su posición debe ser competente; cada uno en su función de acuerdo con su habilidad, pero con igualdad de oportunidades para todos”   -‘Abdu’l-Bahá:  La promulgación de la paz universal, pp. 250-251

Si bien ha habido cierto reconocimiento del papel de la mujer y de la aportación que ésta ha realizado al avance de nuestra civilización, su verdadero potencial no se ha reconocido ni utilizado.

“…debe haber igualdad de derechos entre hombres y mujeres. Las mujeres deben recibir un privilegio igual en la educación. Ello les permitirá capacitarse y progresar en todos los niveles laborales y en distintos emprendimientos. Pues el mundo de la humanidad posee dos alas: hombre y mujer. Si una ala permanece incapacitada y defectuosa, restringirá el poder de la otra y el vuelo pleno será imposible. Por tanto, la integridad y perfección del mundo humano dependen del desarrollo equilibrado de estas dos alas…”   -‘Abdu’l-Bahá: La promulgación de la paz universal, p. 369.

La idea de la igualdad entre el hombre y la mujer se ha incluido en algunas teorías económicas, pero, como podemos comprobar en nuestro mundo actual, no han conseguido plasmarlas. La Fe bahá’í no sólo recalca la importancia de la igualdad de oportunidades, sino que anima a la humanidad a trascenderla dando un paso más allá:

“…las Enseñanzas de Bahá’u’lláh abogan por compartir voluntariamente, y esto es algo más grande que la equiparación de riqueza. Pues la igualación debe ser impuesta desde afuera, mientras que el compartir es un asunto de libre elección.

El hombre alcanza la perfección por medio de las buenas acciones, realizadas voluntariamente, no por buenas obras que le son impuestas. Y compartir es una acción justa de decisión personal: es decir, el rico debe ofrecer su ayuda al pobre, debe gastar sus bienes en favor del pobre, mas por su propio libre albedrío, y no porque el pobre haya obtenido esto por la fuerza. Pues la cosecha de la fuerza es el tumulto y la ruina del orden social. Por el contrario, la partición voluntaria, el libre desembolso de los propios bienes, conducen a la comodidad y la paz de la sociedad. Ello ilumina el mundo y confi ere honor a la humanidad..”   -‘Abdu’l-Bahá: Selecciones de los Escritos de ‘Abdu’l-Bahá, pp. 157-158.

Ninguna visión acerca de la economía divina se halla completa si no se fundamenta en la justicia.

“Pedimos a Dios que dote a las almas con el espíritu de justicia para que puedan ser sinceras, buenas y puedan luchar para procurar el bienestar de todos, para que cada miembro, de esta familia pueda pasar su vida en la más completa comodidad. Entonces, este mundo material se convertirá en el paraíso del Reino Divino, esta tierra elemental se encontrará en un estado celestial y todos los siervos de Dios vivirán en la mayor felicidad y gozo..”  -‘Abdu’l-Bahá: Fundamentos de unidad mundial, p. 47; y Star of the West, p. 230.

“Entre los resultados de la manifestación de fuerzas espirituales estará el de que el mundo humano se adaptará a una nueva forma social, la justicia de Dios se hará manifiesta a través de los asuntos humanos, y la igualdad humana será universalmente establecida …

“La esencia del tema es que la justicia divina se hará manifiesta en los asuntos y condiciones humanas, y toda la humanidad encontrará bienestar y placer en la vida”.  -‘Abdu’l-Bahá: La promulgación de la paz universal, p. 152.

TERCERA PARTE

En esta sección, ofrecemos Escritos bahá’ís relacionados específicamente con temas económicos concretos:

Capitalismo

Existe una creencia firme en el mundo en el sentido de que el capital constituye la solución a todos los problemas económicos. Sin embargo, sabemos que ningún sistema es perfecto, ya sea el sistema capitalista o comunista, si los cimientos no se sustentan en los principios divinos.

“No hay nada en las enseñanzas que vaya en contra De un capitalismo; su forma actual, sin embargo, requerirá algunas modificaciones..”  -Shoghi Effendi, Directrices del Guardián, p. 49.

Agricultura—El agricultor

“Para resolver este problema comenzaremos con el agricultor; allí se asentará el fundamento del sistema y orden porque la clase campesina y el agricultor exceden otras clases en la importancia de sus servicios. En cada aldea deberá establecerse un almacén general que dispondrá de las siguientes rentas o entradas…”  –

‘Abdu’l-Bahá: Fundamentos de unidad mundial, p. 43..

“La cuestión económica debe comenzar por el agricultor y ampliarse a las demás clases por cuanto el número de agricultores es mayor que el de las demás clases, muy superior. Por tanto, es procedente que el problema económico se resuelva primeramente partiendo de la agricultor, pues el agricultor es el primer agente activo del cuerpo político”-‘Abdu’l-Bahá:  Lights of Guidance, p.548.  (Pasaje extraído de una Tabla dirigida a un creyente, de fecha 4 de octubre de 1912, traducción corregida por el Centro Mundial, diciembre de 1985)

Trabajo y Profesión

“Cada individuo, no importa cuán impedido o limitado puede estar, tiene la obligación de ocuparse en algún trabajo o profesión, pues el trabajo especialmente cuando se lleva a cabo con un espíritu de servicio es, de acuerdo con Bahá’u’Iláh, una forma de adoración. No tiene sólo un propósito utilitario, sino que está provisto de un valor en sí mismo, porque nos acerca a Dios, y nos permite comprender mejor Su propósito para nosotros en este mundo. Es obvio por lo tanto que la herencia de riquezas no puede excusarle a nadie del trabajo diario.” -Shoghi Effendi:  Directrices del Guardián, p. 131.  (Carta escrita en nombre del Guardián y dirigida a la Asamblea Espiritual Nacional de los Bahá’ís de los Estados Unidos Canadá, de fecha 22 de marzo de 1937)

“… Sea cual sea el progreso de la maquinaria, el hombre siempre habrá de esforzarse a fin de ganarse la vida. El esfuerzo es un componente inseparable de la vida de la persona. Puede adoptar diferentes formas dependiendo de las condiciones cambiantes del mundo, pero siempre estará presente como elemento necesario de nuestra existencia terrenal. La vida es, en fin, lucha y sin esa lucha la vida deja de tener sentido; incluso deja de existir. El progreso de la maquinaria no ha hecho el esfuerzo innecesario. Le ha dado una nueva forma, una nueva salida”.  -Shoghi Effendi: Lights of Guidance, p. 551. (Carta escrita en nombre del Guardián y dirigida a un creyente, de fecha 26 de diciembre de 1935)

Salario

“… El Maestro decididamente ha afirmado que los salarios deberían ser diferentes, simplemente porque los hombres son desiguales en cuanto a su capacidad, y por tanto deben recibir salarios que se correspondan con sus diferentes capacidades y recursos. Este punto de vista parece contradecir la opinión de algunos economistas contemporáneos. Pero los amigos deberían tener plena confianza en las palabras del Maestro y otorgarles preferencia a Sus declaraciones sobre aquellas que presentan nuestros así llamados pensadores modernos”.  -Shoghi Effendi:  Lights of Guidance, p. 551. (Carta escrita en nombre del Guardián y dirigida a un creyente, de fecha 26 de diciembre de 1935)

“…Estos [los trabajadores] debieran recibir jornales que les aseguren un sostén digno. En caso de baja forzosa debida a debilidad o incapacidad, los trabajadores deberían disponer de recursos suficientes procedentes de los ingresos de la industria. De no ser así, los jornales deberían ser lo suficientemente altos como para permitir que los trabajadores, con el importe que perciben, puedan ellos mismos ahorrar algo para tiempos de necesidad y desamparo”.-‘Abdu’l-Bahá:  Contestación a unas preguntas, p. 331.

“Quisiera ahora hablaros sobre la ley de Dios. De acuerdo con la ley divina, los empleados no han de recibir meramente salarios. No, antes bien deberían ser socios en todo trabajo.”  –

‘Abdu’l-Bahá: The Bahá’í World, Vol. IV, p. 454.

Impuestos

Una vez que el trabajo está hecho y se ha ganado el dinero, surge la cuestión de los impuestos:

“Vemos que aumentáis vuestros gastos cada año y cargáis su peso sobre vuestros súbditos. Esto, en verdad, es grave y totalmente injusto. Temed los suspiros y las lágrimas de este Agraviado y no impongáis cargas excesivas a vuestros pueblos..” Bahá’u’lláh:  Pasajes de los Escritos de Bahá’u’lláh, p. 287; y The Proclamation of Bahá’u’lláh, p. 12.

Cada persona en la comunidad cuya necesidad es igual a su capacidad de producción individual, estará libre de impuestos. Pero si sus ingresos son mayores que sus necesidades, debe pagar un impuesto hasta que se logre un ajuste. Es decir, la capacidad de producción de un hombre y sus necesidades serán compensadas y reconciliadas a través del tributo. Si su producción es abundante, deberá pagar un impuesto; si sus necesidades exceden a su producción, recibirá una cantidad suficiente para compensar o ajustar. Por tanto, el gravamen será proporcional a la capacidad y a la producción, y no habrá pobres en la comunidad..” -‘Abdu’l-Bahá:  La promulgación de la paz universal pp. 252-253.

Retiro y Pensión

“En cuanto a la cuestión de la jubilación del trabajo de aquellos individuos que han alcanzado cierta edad, éste es un asunto sobre el que deberá legislar la Casa Universal de Justicia, pues no hay nada estipulado en el Aqdas referente al mismo.” 

-Shoghi Effendi: Directrices del Guardián, pp. 131-132; Lights of Guidance, p. 626; y  Principles of Bahá’í Administration, p. 12.  (De una carta escrita en nombre del Guardián y dirigida a la Asamblea Espiritual de los Bahá’ís de los Estados Unidos, de fecha 22 de marzo de 1937)

“Si bien usted tiene 79 años de edad, ello no parece ser en su caso óbice; y en esta Causa, tal como el Guardián nos ha dicho, hay trabajo para todos, del género que sea, sea cual sea la edad que él o ella tengan” -Shoghi Effendi:  Lights of Guidance, p. 626.  (De una carta escrita en nombre del Guardián y dirigida a un creyente, de fecha 23 de agosto de 1954, citada por la Casa Universal de Justicia, 14  de diciembre de 1970)

“Estos debieran recibir jornales que les aseguren un sostén digno. En caso de baja forzosa debida a debilidad o incapacidad, los trabajadores deberían disponer de recursos suficientes procedentes de los ingresos de la industria. De no ser así, los jornales deberían ser lo suficientemente altos como para permitir que los trabajadores, con el importe que perciben, puedan ellos mismos ahorrar algo para tiempos de necesidad y desamparo..”

-‘Abdu’l-Bahá:  Contestación a unas preguntas, p.330.

Tasa de Interés

En la actualidad, los gobiernos y economistas utilizan los tipos de interés como una herramienta importante para regular la actividad económica. Sin embargo, existen sistemas económicos que no están de acuerdo con la imposición de un tipo de interés (por ejemplo, algunos países islámicos):

Encontramos que la mayoría de la gente tiene necesidad de este sistema, pues si no fuese permitido pagar intereses, los ne­gocios serían trabados y obstruidos… Rara vez se encuentran personas que presten dinero bajo el principio de “qard-i-hasan” (que literalmente significa “buen préstamo”, o dinero prestado sin interés y pagado a la voluntad del deudor). En consecuencia, como un favor a los siervos hemos decretado que la “ganancia sobre dinero” sea corriente entre otras transacciones de negocios que existen entre la gente. Es decir… es permisible, legal y honrado el cobrar intereses sobre dinero… pero estos negocios de­ben conducirse con moderación y justicia. La Pluma de Gloria se ha negado a señalar límites, como muestra de la Sabiduría de Su presencia y para conveniencia de Sus siervos. Exhortamos a los amigos de Dios a obrar con equidad y justicia, de tal manera que la misericordia y compasión de Sus amados se manifiesten entre unos y otros…

La ejecución de estos asuntos ha sido encomendada a los hombres de la Casa de Justicia, para que puedan obrar con sabi­duría y de acuerdo con las exigencias de la época”.Bahá’u’lláh: citado por  J. E. Esslemont en Bahá’u’lláh y la Nueva Era, La ética de la Riqueza, pp. 169.

Recursos Económicos

“Los recursos económicos del mundo serán organizados, sus fuentes de materias primas serán explotadas y plenamente utilizadas, sus mercados serán coordinados y desarrollados, y será equitativamente regulada la distribución de sus productos”

“…La enorme energía disipada y desperdiciada en la guerra, ya sea económica o política, será consagrada a aquellos fines

que extiendan el alcance de las invenciones humanas y del desarrollo tecnológico, al aumento de la productividad de la humanidad, al exterminio de las enfermedades, a la extensión de la investigación científica, a la elevación del nivel de salud física, a la agudización y refinamiento del cerebro humano, a la explotación de los recursos no utilizados e insospechados del planeta, a la prolongación de la vida mana y al fomento de todo organismo que estimule la vida intelectual, moral y spiritual de toda la raza humana”.

 -Shoghi Effendi:  El Orden Mundial de  Bahá’u’lláh,pp.355-356.

Barreras Económicas

“Pocos se atreverían a discutir el hecho de que un nacionalismo estrecho y brutal, reforzado por la teoría de posguerra de la autodeterminación, ha sido la causa principal de la política de aranceles elevados y prohibitivos, tan perjudiciales para el normal flujo de comercio internacional y para el mecanismo financiero internacional..” –Shoghi Effendi:  El Orden Mundial de  Bahá’u’lláh, p. 67.

“Una comunidad mundial en la cual todas las barreras económicas sean derribadas de forma permanente y se reconozca definitivamente la interdependencia del capital Y el trabajo; …”  -Shoghi Effendi:  El Orden Mundial de  Bahá’u’lláh, p. 75. 

Moneda mundial

“…un sistema monetario y de pesas y medidas uniforme y universal simplificará y facilitará el intercambio y el entendimiento entre las naciones y razas de la humanidad..”-Shoghi Effendi:  El Orden Mundial de  Bahá’u’lláh, p. 354.

CUARTA PARTE

A la luz de los Escritos que hemos estudiado, resulta más fácil comprender ahora la visión que ofrece Bahá’u’lláh de la mancomunidad mundial

“Desde todo punto de vista el mundo de la humanidad está sufriendo una reforma. Las leyes de gobiernos y civilizaciones anteriores están en proceso de revisión; las teorías e ideas científicas se están desarrollando y progresan para hacer frente a un nuevo conjunto de fenómenos; las invenciones y los descubrimientos están penetrando campos hasta ahora desconocidos, revelando nuevas maravillas y secretos ocultos del universo material; las industrias tienen una extensión y producción más amplia; en todas partes el mundo de la humanidad se halla trastornado por una actividad evolutiva que indica la muerte de las viejas condiciones y el advenimiento de la nueva era de reforma”.-‘Abdu’l-Bahá:  La promulgación de la paz universal, p. 504.

“El equilibrio del mundo ha sido trastornado por la vibrante influencia de este más grande, este nuevo Orden Mundial. La vida ordenada de la humanidad ha sido revolucionada por medio de este Sistema único y maravilloso, nada semejante al cual jamás han presenciado ojos mortales.”  -Bahá’u’lláh:  El Kitáb-i-Aqdas, para. 181, p. 83.

“Es la superestructura de ese mismo Orden, la que, al alcanzar su estatura plena mediante el surgimiento de la Mancomunidad Mundial Bahá’í –el Reino de Dios sobre la tierra–, ha de presenciar la Edad de Oro de esa misma Dispensación en la plenitud del tiempo”.-Shoghi Effendi:  Dios pasa, p. 68.

Se nos asegura que el advenimiento de la Mancomunidad Mundial bahá’í es un hecho inevitable. Sin embargo, es esencial que la humanidad conozca las etapas del proceso que ha de atravesar a fin de alcanzar esta meta. Shoghi Effendi explica con claridad al respecto:

“ … las medidas defensivas y preventivas que serán creadas, coordinadas y llevadas a cabo con el fin de contrarrestar toda la fuerza de los inevitables ataques que los esfuerzos organizados de organizaciones eclesiásticas de varias denominaciones, iniciarán progresivamente y continuarán en forma implacable; y por último en orden pero no en importancia, los numerosos temas que deberán ser afrontados, los obstáculos que tendrán que ser superados y las responsabilidades que tendrán que ser asumidas, con el fin de permitir que una Fe puesta a penosas pruebas, pueda traspasar las sucesivas etapas de la absoluta emancipación completa, las que, en su turno, la guiarán a que sea reconocida como una Fe independiente que disfrute de un estado legal de completa igualdad con sus religiones hermanas; seguidamente, será establecida y reconocida como una religión del estado, lo cual, a su vez, dará curso a que asuma los derechos y prerrogativas asociados con el estado Bahá’í, el que funcionará en plenitud de sus poderes -una etapa que debe culminar, finalmente, con el surgimiento de la Mancomunidad mundial Bahá’í, totalmente animada por el Espíritu y operando únicamente en directa conformidad con las Leyes y Principios de Bahá’u’lláh..” -Shoghi Effendi:  El advenimiento de la justicia divina, pp. 25-26.

“Esa mancomunidad, en la medida en que podemos visualizarla, debe estar constituida por un cuerpo legislativo mundial cuyos miembros, en calidad de representantes de toda la humanidad, controlarán en última instancia la totalidad de los recursos de todas las naciones integrantes, y promulgarán las leyes que fueren requeridas para reglamentar la vida, satisfacer las necesidades y ajustar las relaciones de todas las razas y pueblos. Un poder ejecutivo mundial, respaldado por una fuerza internacional, llevará a cabo las decisiones a que haya llegado ese cuerpo legislativo mundial, y aplicará las leyes dictadas por éste, y protegerá la unidad orgánica de toda la mancomunidad. Un tribunal mundial fallará y formulará su veredicto obligatorio y final en todas las disputas que surjan entre los diversos elementos constituyentes de este sistema universal. Se ideará un mecanismo de intercomunicación mundial que abarque al planeta entero, libre de trabas y restricciones nacionales, y que funcione con maravillosa rapidez y perfecta regularidad. Una metrópolis mundial actuará como el centro nervioso de una civilización mundial, el foco hacia el que convergerán las fuerzas unificadoras de la vida, y desde el que se difundirán sus influencias dinamizadoras”. -Shoghi Effendi:  El Orden Mundial de Bahá’u’lláh, p. 354.

“Y conforme la Fe bahá’í impregne las masas de los pueblos de Oriente y Occidente, y su verdad sea abrazada por la mayoría de los pueblos de varios de los Estados Soberanos del mundo, la Casa Universal de Justicia llegará a la plenitud de su poder y ejercerá, como órgano supremo de la Mancomunidad bahá’í, todos los derechos, las obligaciones y responsabilidades que incumben al futuro superestado mundial”. 

-Shoghi Effendi:  El Orden Mundial de Bahá’u’lláh, p.25..

“La Declaración de Fideicomiso [y las Ordenanzas y disposiciones de la Asamblea Espiritual de los Estados Unidos]… Constituyen en su forma definitiva una exposición digna y fiel de la base constitucional de las comunidades bahá’ís de todos los países, la cual presagia el surgimiento último de la Mancomunidad bahá’í del futuro”.  -Shoghi Effendi:  Bahá’í Administration, pp. 134–135.

Haifa, Israel, el  “…  Centro Administrativo mundial permanente de la Mancomunidad bahá’í del futuro, destinado a no ser separado nunca, y a funcionar en las proximidades del Centro Espiritual de esa Fe [bahá’í] ….”-Shoghi Effendi:  Dios pasa, p. 482.

¡Última pregunta! ¿Quién disfruta de la merced de ayudar al establecimiento de la Mancomunidad Mundial de Bahá’u’lláh? Shoghi Effendi nos brinda la respuesta:

“A nosotros la «generación de la penumbra»,que vivimos en un tiempo que puede ser designado como período de incubación de la Mancomunidad Mundial concebida por Bahá’u’lláh, nos ha sido asignada una tarea cuyo alto privilegio nunca podremos apreciar suficientemente y cuya dificultad de alcanzar apenas podemos aún reconocer.”  -Shoghi Effendi: El Orden Mundial de Bahá’u’lláh, pp. 297-298..

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